Gobiernos de Rusia y China se pronuncian contra las agresiones y amenaza bélica de EEUU contra Venezuela y apoyan su denuncia en el Consejo de Seguridad de la ONU

En el marco de la escalada de agresiones, actos y amenazas bélicas del régimen imperialista de Estados Unidos hoy encabezado por Donald Trump contra la República Bolivariana de Venezuela, los gobiernos de la Federación Rusa y de la República Popular China se han pronunciado enfáticamente por su rechazo a los actos de injerencia y agresión del gobierno de Donald Trump, que han incluido como es de conocimiento mundial lla instalación de una cuantiosa flota de barcos y desplazamiento de contingentes militares hacia el Mar Caribe, el ataque a un sinnúmero de embarcaciones con resultado de casi un centenar de personas asesinadas, y la amenaza de bloqueo naval total a embarcaciones que se dirjan hacia o desde Venezuela. En tal contexto, las cancillerías rusa y china se han manifestado en contra de estas acciones ilegítimas e ilegales del gobierno estadounidense, y declaran el apoyo de la denuncia venezolana y la solicitud de reunión con carácter de urgente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, máximo órgano de la entidad internacional.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, declaró el jueves en una rueda de prensa habitual que China apoya la solicitud de Venezuela de convocar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Guo hizo estas declaraciones al responder a una pregunta sobre la intensificación de la presión estadounidense sobre Venezuela y su solicitud de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. Guo afirmó que China se opone a toda forma de intimidación unilateral y apoya a los países en la salvaguardia de su soberanía y dignidad nacional. Enfatizó que Venezuela tiene derecho a desarrollar de forma independiente una cooperación mutuamente beneficiosa con otros países, y añadió que China cree que la comunidad internacional comprende y apoya la postura de Venezuela en la defensa de sus legítimos derechos e intereses.
Entretanto, el gobierno de la Federación Rusa emitió un comunicado en repudio a las acciones contra Venezuela, y la vocera de la cancillería rusa, María Zajarova, declaró en conferencia de prensa que EE.UU. pretende «imponer un gobierno títere que no duraría ni 47 horas».
«Me parece que simplemente la experiencia de los anteriores llamados ‘opositores’ debería ser para los venezolanos más que ilustrativa. Ellos ya tuvieron a uno de ese tipo, [Juan] Guaidó, que incluso se presentaba a sí mismo casi como presidente de Venezuela, mantenía ciertas negociaciones con alguien, llegaba a ciertos acuerdos sobre algo, visitaba cumbres y así sucesivamente. Cómo terminó todo eso todos lo ven perfectamente (…) Nadie lo recuerda, ese proyecto ya ha sido arrojado al basurero de la historia.
Por eso, siempre hay que plantear las preguntas en el contexto de la situación en Venezuela: esa misma oposición que hace declaraciones de ese tipo y da pasos de ese tipo, ¿actúa en interés del pueblo venezolano o en interés de aquellos países que ya antes de ellos [de su aparición] creaban proyectos cuasi opositores similares, los financian y a través de ellos persiguen sus propios objetivos y tareas?», explicó. «En cuanto a nuestra cooperación con Venezuela, esta se está desarrollando de manera activa en todas las direcciones», concluyó la vocera.
A continuación, la Declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en relación con la evolución de la situación en torno a #Venezuela (18 de diciembre de 2025)
Constatamos la continua y deliberada escalada de tensión en torno a la amistosa Venezuela.
Especial preocupación causa el carácter unilateral de las decisiones que plantean una amenaza para la navegación internacional.
Esperamos que la Administración de Donald Trump, caracterizada por un enfoque racional y pragmático, no cometa un error fatal y se abstenga de seguir deslizándose hacia una situación que amenaza con consecuencias impredecibles para todo el Hemisferio Occidental.
Llamamos a no caer en la obcecación ideológica que limita la visión de lo que está ocurriendo.
No pierden actualidad las palabras del eminente hijo de América Latina, Simón Bolívar:
«Cada pueblo tiene el derecho de elegir por sí mismo a sus gobernantes, y las demás naciones deben respetar esa elección».
Nos pronunciamos consecuentemente por la normalización del diálogo entre Washington y Caracas. Estamos convencidos de que es necesario dar pasos adecuados para la distensión de la situación y encontrar soluciones a los problemas y discrepancias existentes de manera constructiva y respetando las normas del Derecho Internacional.
América Latina y el Caribe deben seguir siendo una zona de paz que garantice el desarrollo estable e independiente de los países de la región.
Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano ante las pruebas que atraviesa, así como nuestro apoyo al rumbo del Gobierno de Nicolás Maduro, orientado a defender los intereses nacionales y la soberanía de la Patria.






