Actualidad Nuestra AméricaArgentinaEnte SionistaEstados UnidosHondurasNuestra América

HondurasGate: Audios filtrados revelan red transnacional de Trump, Netanyahu, Juan Orlando Hernández y Milei para desestabilizar a México y Colombia con guerra mediática

Una investigación basada en audios filtrados revela la existencia de una red de injerencia transnacional articulada entre Donald Trump, Benjamín Netanyahu y el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández —condenado a 45 años de prisión por narcotráfico en Estados Unidos— con el objetivo declarado de «extirpar el cáncer de la izquierda» en América Latina. El escándalo, denominado HondurasGate, expone en detalle cómo se diseñó una estrategia de desestabilización mediática contra los gobiernos de Claudia Sheinbaum en México y Gustavo Petro en Colombia, con Honduras como laboratorio y plataforma operativa de la conspiración. La trama incluye el indulto al narco-exmandatario hondureño como pago inicial, fondos públicos desviados, 350 mil dólares aportados por Javier Milei, el respaldo operativo del Mossad y el uso de iglesias evangélicas como brazo territorial de la extrema derecha continental.


El indulto como pago inicial: Juan Orlando Hernández vuelve al tablero

La pieza que activa toda la trama es la liberación de Hernández —conocido como JOH— por parte de la administración Trump. Según los audios, este indulto no fue un gesto aislado, sino lo que las propias fuentes describen como un «pago inicial» por un acuerdo de mayor alcance. A cambio de su libertad, JOH se comprometió a operar como principal ejecutor político, militar y económico de la red en la región, cediendo además soberanía territorial hondureña para la instalación de nuevas bases militares estadounidenses y zonas económicas especiales bajo control extranjero —las denominadas Sedes— con legislación diseñada a medida para empresas de inteligencia artificial de Estados Unidos e Israel.

El actual presidente de Honduras, Nasry Asfura, aparece en este esquema como una figura de transición que actúa bajo las directrices de Hernández y de Washington. En los propios audios, JOH le solicita a Asfura el envío de 150 mil dólares de fondos públicos —provenientes de una entidad estatal de obras públicas— para financiar la instalación de la «célula informativa» que dirigirá los ataques mediáticos contra los gobiernos progresistas de la región.

La célula mediática: una unidad de «periodismo digital» operada desde territorio estadounidense

El núcleo de la estrategia de desestabilización es la creación de una plataforma de noticias latinoamericanas con sede en Estados Unidos. La elección del territorio norteamericano no es casual: tiene el propósito explícito de dificultar el rastreo de las operaciones en los países objetivo. Según los audios, esta unidad está coordinada directamente por integrantes del equipo de Trump y miembros del Partido Republicano.

Su misión es clara: lanzar «golpes mediáticos» mediante la revelación de supuestos «expedientes» y «datos importantes» contra líderes progresistas. En México, el objetivo es Claudia Sheinbaum; en Colombia, Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda, con el fin adicional de impedir una eventual victoria presidencial del Pacto Histórico y favorecer a figuras de la derecha uribista como Paloma Valencia. El propósito final, según el propio JOH en las grabaciones, es manipular la «intención de voto» y el «sentido común» de las poblaciones a través de la desinformación, en lo que analistas describen como una nueva modalidad de lawfare o guerra jurídica y mediática.

Javier Milei: financista del frente continental anticomunista

Los audios identifican al presidente argentino Javier Milei como uno de los principales patrocinadores económicos de la operación. Según las grabaciones, Milei aporta 350 mil dólares para la instalación y funcionamiento de la célula informativa. Las fuentes describen una comunicación directa y «exitosa» entre Milei y Hernández, en la que ambos habrían acordado que podían «hacer cosas grandes para toda Latinoamérica» en términos de desestabilización de gobiernos de izquierda.

Su participación no es aislada: los audios la presentan como parte de su alineación total con la doctrina internacional de Donald Trump, a cambio de apoyo financiero de Washington —cifrado en cerca de 20 mil millones de dólares para su plan económico— y de su rol como «puerta de entrada» por el sur del continente para esta red de injerencia. En ese marco, Milei ha adoptado posturas de confrontación directa con China y ha facilitado la implementación del esquema regional que busca restaurar la Doctrina Monroe bajo la premisa, explicitada en las fuentes, de que «este es nuestro hemisferio».

El Mossad y Netanyahu: inteligencia y coordinación transnacional

El papel de Israel en esta red va más allá del respaldo diplomático. Según los audios, el propio Juan Orlando Hernández afirma que Netanyahu y el Mossad tuvieron «todo que ver» con su salida de prisión y la negociación de su indulto. A partir de ahí, la agencia de inteligencia israelí aparece como soporte de coordinación transnacional de toda la operación: vinculada al financiamiento de la célula mediática, «directamente ligada» a Milei según las fuentes, e interesada en crear legislación hondureña favorable a empresas tecnológicas israelíes y estadounidenses en el marco de las zonas económicas especiales.

El componente colombiano tiene además una dimensión de represalia política: las fuentes señalan que parte de la operación contra Petro es una respuesta al liderazgo del mandatario colombiano en la denuncia internacional de las acciones de Israel en Palestina.

Las iglesias evangélicas: brazo territorial del sionismo regional

La estrategia no opera únicamente a través de medios digitales. Los audios revelan que las iglesias evangélicas cumplen un rol estratégico y operativo fundamental en este esquema, siendo identificadas explícitamente por Hernández como las encargadas de realizar el «trabajo territorial». Su función es movilizar a la población de base para combatir a los gobiernos progresistas, actuando como lo que las propias fuentes describen como un «brazo operativo del sionismo» en América Latina.

Esta no es una novedad histórica: la expansión de las iglesias pentecostales y la denominada «teología de la prosperidad» fue promovida durante décadas por la CIA y el Departamento de Estado como contrapeso a la teología de la liberación. En la actualidad, el lobby israelí utiliza esta misma infraestructura religiosa para asegurar lealtades políticas, financiar viajes de parlamentarios y comunicadores a Israel, controlar intención de voto a través de los pastores, y sostener regímenes afines. Bajo el gobierno de JOH, estas iglesias recibieron exenciones fiscales y el control de canales de televisión y radio a cambio de su respaldo. El traslado de la embajada de Honduras a Jerusalén fue, en ese sentido, el símbolo más elocuente de esa alianza.

La Doctrina Monroe recargada: Honduras como enclave de control imperial

El conjunto de la trama se inscribe en lo que las fuentes describen como una nueva doctrina de seguridad nacional de Estados Unidos orientada a recuperar la preeminencia en el hemisferio occidental, expulsar la influencia económica de China —especialmente en sectores como la minería y la infraestructura energética— y consolidar un bloque regional bajo control de Washington e Israel. Honduras funciona en este esquema como un «enclave de control» y como laboratorio de un modelo que combina fuerza militar, zonas económicas bajo soberanía extranjera, y manipulación del sentido común a través de noticias falsas coordinadas desde territorio estadounidense.

Algunos analistas describen esta arquitectura como un «Plan Cóndor 2.0», actualizado para el siglo XXI: en lugar de golpes militares directos, opera a través de la guerra mediática, el lawfare y la instrumentalización de estructuras religiosas para torcer la voluntad popular sin necesidad de tanques en las calles.

Las revelaciones del HondurasGate representan, en ese contexto, una grave amenaza documentada a la soberanía y la democracia de las naciones latinoamericanas involucradas, y una evidencia más de que la injerencia imperial no ha desaparecido, sino que ha perfeccionado sus métodos.


VIDEOS RELACIONADOS:


NOTA RELACIONADA:

El “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe: La nueva “Estrategia de Seguridad Nacional” del imperialismo de Estados Unidos y su impacto en América Latina

Iglesias cristianas «pro vida» pero a favor del ente genocida e infanticida «Israel». Una reseña a la contradictoria relación entre sectores cristianos y el sionismo

Ver también

Botón volver arriba